2/11/11

Arte con Luz: James Turrell

Interior de Crater Roden, James Turrell

«Mi obra es acerca de la percepción, es usar la luz como material para influenciar o afectar el médium de la percepción. Yo siento que necesito usar la luz como si fuera un mágico elixir que absorbemos, como la vitamina D a través de la piel -quiero decir, somos literalmente comedores de luz- para entonces afectar el modo en que vemos. Vivimos dentro de la realidad que creamos, y no nos damos cuenta aún de cómo creamos esta realidad. Por eso mi trabajo es frecuentemente un koan acerca de cómo vamos formando este mundo en que vivimos, particularmente con la visión.“

 James Turrell



En el video se muestra un Skyscape de Turrell en el Young Museum de San Francisco. Es una habitación hemisférica con una abertura circular en el centro del techo a través de la cual puede ser visto el cielo. Como todos los trabajos de Turrell, tiene que ver con la percepción de la luz, el espacio y el tiempo. El video fue filmado alrededor de las 5 de la tarde, cuando la niebla estaba retornando al Golden Gate Park. Los pequeños objetos que se ven flotando en el cielo son pétalos de la flor de cerezo de los árboles cercanos.

Within-Withouth


“Within Without (dentro-fuera) es un Skyspace (escapada al cielo) de James Turrell en la Galería Nacional de Australia. A él entramos a través de un largo paseo hacia una pirámide cubierta de hierba y rodeada de agua. En el interior, en el centro de la pirámide, hay una estructura de cúpula abierta al cielo, que a su vez está rodeada por turquesas aguas brillantes. Al igual que en otras Skyspaces de Turrell, Within Withouth es más dramática al amanecer y al atardecer, cuando hay más cambios en la luz y movimiento en el cielo, lo cual se intensifica en el espacio abovedado.“


Fuente: CollabCubes


“En 1966, James Turrell alquiló un antiguo hotel en Ocean Park (California) para utilizarlo como estudio y espacio expositivo; estableció nuevos huecos en las paredes y techos, controló la luz abriendo y cerrando las persianas, hizo que los rótulos de neón de las tiendas, los semáforos y los faros de los coches fueran parte de su obra. Sin duda, la experiencia en Mendota Hotel es fundamental para comprender la forma en la que este artista extraordinario convierte la luz en una cosa, jugando con las sombras y obligando al público a llegar a otra percepción.
A finales de los sesenta, Turrell trabajó en el Art & Technology Program de la Universidad de California, en colaboración con Los Angeles County Museum, lo que le permitió conocer al psicólogo Edward Wortz, que había estudiado los cambios en la percepción experimentados por astronautas en el espacio exterior. Investigaron ciertas técnicas de privación sensorial, situando a los sujetos en un espacio insonorizado con un campo visual homogéneo, y también emplearon máquinas EEG para medir las variaciones de las ondas cerebrales; estaban interesados en los llamados “ritmos alfa”, ondas cerebrales que se liberaban básicamente cuando el individuo estaba meditando. Por otro lado, en un cuenco semiesférico producían un “velo de luz” uniformemente blanco, el llamado Ganzfeld que será utilizado por Turrell en obras en la que el campo visual es amplio y, a menudo, desorientador, destinado a estimular la conciencia perceptual del espectador.“


A continuación, un video sobre la exposición “Proyecto Wolfsburg” presentada por Markus Brüderlin. El video está en alemán con subtítulos en inglés, pero debajo está el texto traducido al español.




“La luz probablemente es la cosa más básica, más elemental de la existencia. Sin luz no sólo todo estaría en la oscuridad sino que tampoco existiría vida en el universo. Ha siempre fuente de inspiración para los artistas el acercarse a la auténtica naturaleza de la luz, a los confines de la luz. Empezó con el Impresionismo en el s. XIX, cuando los artistas intentaron liberar la luz del lienzo y transferirla a una tercera dimensión. En los (años) 60, los artistas actuales empezaron a fijarse en la luz coloreada, en los efectos que la luz tendría dentro de un espacio dado. Y el clímax de este proceso de liberar a la luz de su fuente y dejarla difundirse libremente a través de una habitación es la esencia de James Turrell.

 En Wolfsburg hemos montado la más extensa instalación de Turrell que jamás haya sido expuesta en un Museo. En el “Proyecto Wolfsburg”, en el primer espacio, llamado Ganzfeld, en este paseo por una escultura de luz ocurre un extraño fenómeno. En el “reconociendo el espacio” donde estoy ahora y en el “sintiendo el espacio” al cual uno se acerca, pero que no es accesible y tampoco comprensible en sus dimensiones porque los límites del espacio son borrosos, uno tiene el sentido de infinito.

 En la segunda sala percibimos un cuadro en la pared de dos dimensiones, pero en realidad no es un cuadro como creíamos, sino una habitación cuya luz no se proyecta al exterior y de pronto la superficie se convierte en una habitación. La misma imagen se convierte en algo por lo que puedes pasear. Animar la imagen, representa un momento crucial en la historia del arte moderno. Y nadie lo ha conseguido de un modo tan imprevisible como James Turrell.

 Turrel, por supuesto, tiene raíces, raíces en la historia del arte. Él representa la cumbre de un proceso que empezó con la abstracción del recuadro pintado, que continúa con las pinturas de Mark Rothko, con sus grandes campos de color, o en el Minimalismo con Barnett Newman o Ad Reinhardt y finalmente con el Land Art.

 El cráter Roden es probablemente la mayor obra de arte hecha por un artista contemporáneo en este planeta. Turrell es un apasionado piloto y a principios de los setenta, cuando estaba buscando un nuevo estudio, con su avioneta exploró durante varios cientos de horas de vuelo el área comprendida entre Canadá y Nuevo Méjico. Finalmente encontró cerca de Flagstaff, justo en el centro de Arizona, en la meseta del Colorado, este cráter volcánico. Desde entonces ha estado volviendo a este volcán, un observatorio de la luz que puede compararse a Stonehenge o a las pirámides de Giza.

 Sin embargo, las influencias de Turrell no se encuentran necesariamente en la historia del arte, sino más bien en la arquitectura celeste de varias civilizaciones adelantadas. Un objeto que siempre fascinó a Turrell es el cenotaño (o sepulcro honorario) de Étienne Boullée que imaginó una esfera inmensa de 525 pies de diámetro completamente oscura, con un cielo nocturno recreado en su interior.

 La exposición “Proyecto Wolfsburg” no sólo consiste en las grandes instalaciones luminosas que hemos visto sino también en otros trabajos sobre la luz de James Turrell. El “Espacio Wedgework”, la otra gran instalación de Turrell creada especialmente para Wolfsburg, es una obra que opera con un mínimo de luz. Uno entra en una habitación oscura y los ojos lentamente se habitúan al entorno y en este proceso de adaptación ocurrirá un fenómeno, se verán cosas que realmente no están allí. Cosas que los ojos, es decir, la mente produce.

 En la era de las webs puede pensarse que todo puede conseguirse, que todo puede ser experimentado vía Internet. Las cosas que se experimentan aquí, conectando con uno mismo, con la infinitud de un espacio dado, son totalmente únicas y requieren que uno venga y experimente por sí mismo.“

Markus Brüderlin

Fuente: ARSGRAVIS


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