18/8/10

Un Hombre de la Tierra


Más que una película de ciencia ficción, The Man from Earth es una metáfora filosófica de la civilización humana. En el centro vemos al hombre en todo su sentido genérico, al hombre que es todos los hombres pues ha sobrevivido toda la historia de la humanidad hasta nuestros días y trae consigo infinitas experiencias vividas, las cuales nunca puede recordar del todo como experiencias puras sino sólo en la medida en que las reinterpreta en cada momento del tiempo que le toca vivir.

Esta idea es clave en toda la historia, aquello de que para describir un hecho vivido sólo podemos hacerlo a partir del pensamiento que se usa consensuadamente en una época dada. Es decir, que toda supuesta verdad es relativa al instrumento con el que intentamos percibirla. En el caso del pensamiento, resulta realmente arduo intentar comprender tipos de percepción ajenas a la nuestra, distintas a aquella que nos ha legado la época como la única lógica posible.


Un grupo de estudiosos colegas suyos  son invitados a escuchar su historia y lo interrogan para intentar a duras penas entender, no ya creer, cómo un hombre puede existir atravesando los tiempos sin morir,  y cómo actúa en cada circunstancia guiado por una inteligencia superior a la de sus congéneres, no por el hecho de estar dotado de un cerebro más capaz sino sencillamente porque está preparado para entender las cosas desde una perspectiva más abierta. Su horizonte no está constreñido a una limitada visión de las cosas, ya que cuenta con un cúmulo de experiencias tan amplio como no caben en una sola vida humana.

Así vemos cómo esta visión suya, como testigo primario de hechos históricos que para los demás son sólo palabras, ideas digeridas a partir de las legadas en los libros, irrumpe como un océano de inmensas proporciones contra el muro de las limitadas percepciones de los otros. Ya sea contra las dogmáticas ideas religiosas de una devota cristiana, que ve como un sacrilegio a un hombre que cuenta una visión mucho más sencilla y creíble de la vida de un Jesús del que casi nada cuenta la Biblia en su largo afán distorsionador, como frente a un biólogo que incluso lo insta a ser estudiado en un laboratorio, queriendo convertirlo en un conejillo de indias para probar si dice la verdad.

Todos demuestran un ensañado afán en mantener sus sistema de pensamiento, aquella tabla salvadora de la que están férreamente agarrados, para no caer en el océano del misterio al que se les invita. La nota detonante la da el psiquiatra, quien llega incluso a obligarlo a retractarse y a decirles a todos que su historia no es real, que es sólo un cuento, so pena de quedarse encerrado en un manicomio por loco. Vamos viendo todos esos rostros de los que fueran sus amigos, cómo se van transformando ante la historia, reaccionando de un modo inquietante, incomodados ante aquello que no pueden entender, porque sus lógicas mentales no les alcanza para ello.

Esto es un lugar común en el que cae constantemente nuestra especie. Poseedores de un órgano llamado cerebro donde se producen toda una serie de resonancias, condicionadas casi en su totalidad por los lenguajes aprendidos, hechos estos de sistemas estructurales preconcebidos por otros y que sin embargo acatamos como nuestros, tendemos a creer que con esta herramienta, tal como está, atada al consenso de las mayorías, podemos comprender la existencia. Así vemos como lo que llamamos ciencia, construida a base de estrictos principios y leyes que no tendrían credibilidad de no ser probados en algún experimento de laboratorio, se debate actualmente entre si la materia tiene forma de bola o de espaguetis, mientras toda la sabiduría ancestral legada por los shamanes y hombres de conocimiento desde los inicios de nuestra historia, queda restringida a ser considerada casi como superstición. Aquellos que saben desde siempre que todo es energía,  y que no existe tal cosa como la materia, más que desde una percepción relativa, son considerados herejes para la élite científica.

Esta película me ha remontado a esta triste certeza. La de que una visión diferente, única, innovadora, una visión transgresora de la inteligencia humana, suele ser tildada de loca, de peligrosa, o de absurda, por la mayoría de los mortales. Todo porque nos han hecho creer que somos solamente un cuerpo hecho de materia, o en todo caso, poseedores de un espíritu anclado a este, pero siempre como entes separados, efímeros, egoicos. Me pregunto cómo es posible que la mayoría se conforme con esto y no quiera buscar más allá. Acaso eso que llaman educación se ha encargado, además de llenarnos de bazofia mental, de cortarnos las alas con las que emprender el vuelo a la libertad, haciendo frente al misterio…

Autora: María Villares

Ficha Técnica:
TÍTULO ORIGINAL: Jerome Bixby's The Man from Earth
AÑO: 2007
DURACIÓN: 87 min.
PAÍS: Estados Unidos
DIRECTOR: Richard Schenkman
GUIÓN: Jerome Bixby
MÚSICA: Mark Hinton Stewart
FOTOGRAFÍA: Afshin Shahidi
REPARTO: John Billingsley, Ellen Crawford, William Katt, Annika Peterson, Richard Riehle, David Lee Smith, Alexis Thorpe, Tony Todd, Steven Littles, Robbie Bryan, Chase Sprague
PRODUCTORA: Falling Sky Entertainment
WEB OFICIAL: http://www.manfromearth.com/

1 comentario:

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